Las fugas de información pueden provenir ya sea de una pérdida o de una divulgación inoportuna de datos. Esto pone en entredicho la seguridad física y jurídica de la información. Puede ser espontánea, involuntaria o provocada. La gestión de datos de carácter sensible es diaria en la empresa. Por eso, asistimos a cierta banalización del manejo de este tipo de información.
Sin embargo, lo que está en juego en las fugas de información es enorme. En el artículo de hoy veremos cuáles son los medios para protegerse. He aquí dos nociones que le permitirán estar tranquilo:
Sensibilizar al personal
Es esencial iniciar al personal en su responsabilidad de ciberseguridad.
En efecto, es mejor concentrar los esfuerzos en este tipo de sensibilización para evitar y anticipar cualquier situación. Es durante estos momentos de intercambio cuando hay que intentar responder a las preguntas del personal. Hay que darles una visión lo más amplia posible de los peligros a los que están expuestos. En efecto, el conocimiento y la comprensión de los empleados en los ámbitos de los riesgos relacionados con la seguridad de la información y de los requisitos de cumplimiento no siempre son óptimos. Además, es al término de estos momentos cuando los colaboradores deben ser animados a adoptar comportamientos adecuados. Estos permitirán a los empleados tener los reflejos que los protegerán de cualquier fuga de información.
Aquí tiene algunos enlaces para ayudarle en cuanto a los comportamientos que debe adoptar:
– La seguridad de los datos personales (Cnil)
– El ser humano en el corazón de la fuga de datos, o data leaks (Hub One)
Prevención global
La prevención agrupa el conjunto de medidas que hay que tomar para evitar que una situación se deteriore. También interviene en el caso de que una situación desagradable aún no haya ocurrido. Lo esencial de esta noción es el aspecto concreto de las medidas implementadas. En efecto, es durante estas acciones preventivas cuando deben presentarse las políticas informáticas, el software de protección y las herramientas físicas.
La política informática es un documento destinado a regular el uso de los medios informáticos puestos a disposición de los empleados por su empleador en una empresa determinada. Ante el desarrollo del uso de las NTIC en las empresas y la multiplicación de los riesgos inherentes a la definición de normas internas relativas al uso de las nuevas tecnologías, la política informática se revela hoy indispensable. Contribuye a garantizar la seguridad de la red informática de la empresa.
Los programas de protección como los cortafuegos y el antivirus permiten prevenir intrusiones, mantener sus datos a salvo de miradas indiscretas y luchar contra la malicia informática.
En cuanto a los soportes físicos, al finalizar su tratamiento, conviene apartarlos para no tirarlos junto con los distintos documentos convencionales. Por ello, pueden instalarse contenedores seguros dentro de su empresa para que sean consolas de recogida comunes a todos los poseedores de soportes físicos de carácter confidencial.
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